Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006™

9 junio - 9 julio

Copa Mundial de la FIFA 2006™

Inglaterra y la maldición de los penales

Gary Lineker, el máximo goleador de Inglaterra en la historia de la Copa Mundial, dijo en cierta ocasión: "El fútbol es un deporte sencillo: 22 hombres persiguen un balón durante 90 minutos y, al final, los alemanes siempre ganan". Tal vez haya llegado la hora de cambiar esa frase.

Al fin y al cabo, como los aficionados de Inglaterra saben, en realidad se persigue un balón durante 120 minutos y al final Inglaterra pierde en la tanda de penales. La suerte que corrieron los jugadores de Sven-Göran Eriksson en Gelsenkirchen el pasado fin de semana es tan habitual para Inglaterra que el periódico alemán Bild decidió, con un puntito de maldad, publicar una guía en inglés de cómo lanzar penales.

Inglaterra ha perdido seis de los últimos siete partidos en los que ha ido a la tanda de penales. Además, los lanzamientos desde el punto de castigo la han dejado fuera de seis competiciones importantes en los últimos 16 años.

Sin embargo, los penales de su derrota frente a Portugal en los cuartos de final no fueron lo único que Inglaterra ya había vivido antes. Una vez más, Inglaterra quedó eliminada después de encontrarse entre la espada y la pared. Como le sucedió contra Argentina en Francia 1998, un jugador inglés vio la tarjeta roja (David Beckham en Saint-Etienne, Wayne Rooney en Gelsenkirchen) y, como entonces, la tanda de penales terminó con todo.

Sin embargo, la diferencia estriba en que esta vez Inglaterra realmente esperaba ganar el trofeo. Los comentarios procedentes del campamento inglés indicaban que no tenían problemas de moral. De hecho, en la víspera del encuentro contra Portugal, Eriksson había declarado a los periodistas: "Tengo una confianza tremenda en que este equipo puede llegar hasta el final".

Además, muchos consideraban esta selección como el mejor equipo inglés desde 1970. Sin embargo, pese a su constelación de estrellas, y pese a los cinco años y medio con un entrenador sueco, las decenas de miles de seguidores ingleses que viajaron a Alemania acabaron por presenciar la derrota de su equipo, como de costumbre.

Eriksson parecía desolado durante las entrevistas posteriores al partido de Gelsenkirchen: "Esta vez no hemos sido lo suficientemente buenos, sobre todo en los penales", admitió con los ojos acuosos. "Llegar a cuartos de final hace cuatro años no importaba, hace dos años no importaba, pero esta vez debíamos llegar como mínimo a semifinales, y no hemos llegado. Nos quedamos aquí otra vez".

Con "aquí otra vez", Eriksson se refería a su tercera derrota en los cuartos de final, después de las cosechadas contra Brasil en 2002 y Portugal en 2004. Lo que más decepciona a los seguidores ingleses es que su equipo, pese a haber tenido rivales accesibles, no ha obtenido mejores resultados que en otros torneos recientes.

Gary Neville admitió que su equipo había llegado a cuartos de final sin tener que jugar bien y lo cierto es que, excepto en la primera parte del partido contra Suecia , cuando Joe Cole marcó el mejor gol inglés del torneo, Inglaterra ha hecho poco para contentar a sus numerosos seguidores. Desde luego, las victorias ante Paraguay ( por 1-0 ), Trinidad y Tobago ( por 2-0 ) y Ecuador ( por 1-0 ) parecieron más bien sufridas.

Aunque Inglaterra jugó bien en defensa, la elección de delanteros de Eriksson dejó que desear. De los cuatro que convocó para Alemania, había serias dudas sobre el estado físico de dos (Rooney y Michael Owen), otro apenas tenía experiencia como internacional (Peter Crouch) y el cuarto ni siquiera había jugado en la primera división con su club (Theo Walcott).

Con Walcott (de sólo 17 años) relegado al banquillo, Eriksson disponía únicamente de tres delanteros, que se redujeron a dos cuando Owen se lesionó contra Suecia en el tercer partido del grupo. Aunque Crouch demostró su calidad, Eriksson decidió usar a Rooney como único punta contra Portugal.

Sin embargo, Rooney se siente más cómodo como segundo delantero, de frente al área rival, que manteniendo el balón de espaldas a la portería, y al final la frustración le pudo. Después de todas las preocupaciones sobre si su pie aguantaría las exigencias de la competición, fue el temperamento lo que le falló.

En su conferencia de prensa de despedida, Eriksson pidió a la prensa inglesa que no culpara a Rooney por la eliminación de Inglaterra: "No lo machaquéis porque vais a necesitarlo". Sin duda, Rooney volverá (los seguidores ingleses más optimistas recuerdan que Diego Maradona, con 21 años, también terminó su primera aventura mundialista con una tarjeta roja), pero el futuro no es tan claro para otros.

David Beckham ha renunciado al brazalete de capitán , y su actuación en Alemania (excepto por su lanzamiento de falta contra Ecuador) ha llevado a muchos plantearse si seguirá siendo titular indiscutible con el sucesor de Eriksson. El nuevo seleccionador, Steve McClaren, también tendrá que decidir qué hacer con Steven Gerrard y Frank Lampard.

Ambos jugadores son mediocampistas ofensivos imprescindibles en sus clubes, pero su contribución a la selección no ha sido tan buena y McClaren deberá preguntarse si es posible tener a los dos en el mismo mediocampo. Gerrard logró dos goles en el torneo, pero la decepción que ha supuesto Lampard queda resumida con el penal fallado contra Portugal.

Al contrario que Lampard, Owen Hargreaves ha logrado acallar las críticas que se vertían sobre él. El jugador del Bayern de Múnich tuvo un gran rendimiento como mediocampista defensivo y su tenacidad contra Portugal hizo que la hinchada inglesa corease su nombre.

Motivos para el optimismo

Hargreaves no es el único que da a McClaren motivos para el optimismo. La defensa de Inglaterra, con sólo dos goles encajados en cinco partidos, ha sido intachable en Alemania y Rio Ferdinand ha destacado sobre el resto.

En el mediocampo, la contribución de Aaron Lennon (de sólo 19 años) cuando sustituyó a Beckham contra Portugal es esperanzadora para su selección. Mientras es probable que Walcott juegue en la sub-21, parece que Lennon le puede disputar la titularidad a Beckham.

Además, el núcleo del equipo (aparte de Beckham y Gary Neville) aún estará en la cima de su carrera dentro de cuatro años, para la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010. Rooney, en concreto, tendrá sólo 24 años y se espera que se haya calmado un poco para entonces.