Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010™

11 junio - 11 julio

Copa Mundial de la FIFA 2010™

Italia, galardonada con el Escudo del Campeón

© FIFA.com

Ya han pasado casi 800 días desde aquella noche mágica en el Estadio Olímpico de Berlín. Aquel 9 de julio de 2006, Italia se proclamó campeona de la Copa Mundial de la FIFA por cuarta vez en su historia, tras imponerse a Francia en la tanda de penales de una apasionante final.

Cuando apenas faltan unos días para que los italianos emprendan su andadura hacia Sudáfrica 2010, el Presidente de la FIFA, Joseph S. Blatter, acompañado por una delegación en la que figuraba su Secretario General, Jerôme Valcke, visitó el Centro Técnico de la Asociación Italiana de Fútbol (FIGC) en Coverciano para entregar una distinción muy especial a su selección: el prestigioso Escudo del Campeón Mundial de la FIFA. La Nazionale Azzurra es el primer combinado nacional que recibe esta condecoración, que lucirá a partir de ahora en su camiseta en las competiciones masculinas.

Italia estrenará el escudo el sábado en Larnaca, en su primer partido de la competición preliminar de Sudáfrica 2010, contra Chipre. Al frente del combinado italiano estará el emblemático Marcello Lippi, de 60 años de edad y artífice del triunfo en Alemania 2006, que recupera su puesto tras dos años de ausencia.

Los integrantes de la selección lucirán con orgullo el escudo, que irá colocado sobre el pecho, justo encima del número de cada jugador y debajo del emblema de la FIGC. La tradicional camiseta azul de Italia llevará un escudo blanco, con el trofeo de la Copa Mundial de la FIFA bordado en oro, mientras que la segunda indumentaria, que es blanca, llevará un escudo dorado, con el trofeo bordado en blanco.

Tras una ceremonia breve, pero muy emotiva, el Presidente Blatter entregó el Trofeo de la Copa Mundial de la FIFA a Fabio Cannavaro, a petición del propio capitán italiano. El defensa cumplió por fin su deseo de recibir la Copa de manos de Blatter, en presencia de todos y cada uno de los integrantes del equipo campeón de Alemania 2006, entre los aplausos de los presentes puestos en pie.

Entre los asistentes se encontraban Gianni Petrucci, Presidente del Comité Olímpico Italiano (CONI) y embajador del deporte italiano, y Giancarlo Abete, Presidente de la FIGC, quien abrió la ceremonia con una reflexión muy acertada. "Este Centro Técnico en el que nos encontramos hoy celebrará muy pronto los 50 años de existencia", explicó.

"Este lugar se caracteriza por su dimensión competitiva y deportiva, que esta ceremonia expresa en toda su magnitud. La distinción que hoy nos otorga la FIFA es al mismo tiempo un punto de destino y de partida. Es un punto de destino porque conmemora los numerosos momentos de alegría que el fútbol italiano ha proporcionado al país y a sus gentes. Y es un punto de partida porque en lo sucesivo, gracias a la FIFA, la camiseta de nuestra selección reafirmará el hecho de que somos campeones del mundo. Siempre nos hemos sentido como en casa en la Copa Mundial, y desde el sábado trabajaremos con ahínco para regresar a esta competición en la que nos sentimos tan cómodos".

El Presidente Blatter añadió: "Hace más de 30 años, estuve aquí, entre las colinas de Florencia, en este Centro Técnico, incluso antes de que nacieran la mayor parte de los futbolistas que hoy se encuentran aquí. Vengo en calidad de representante de la cumbre y de la base del fútbol, un deporte que es como una escuela de la vida, capaz de ofrecer esperanza y entusiasmo a tantísimos niños en este mundo tan complicado. Hoy es un día importante para la FIFA y para la selección italiana, porque, a partir de este momento, queremos que la nación campeona del mundo se identifique con un escudo".

"Ganar la Copa Mundial es el mayor logro futbolístico y creemos que este éxito merece un reconocimiento especial. Italia es la primera selección nacional que disfruta de este privilegio, y con todo merecimiento, puesto que ha conquistado el título nada menos que en cuatro ocasiones. El combinado lucirá el escudo hasta 2010 y, aunque naturalmente debo permanecer neutral, estoy seguro de que con este símbolo en el pecho, los jugadores italianos tendrán un mayor incentivo para conquistar el próximo trofeo y conservar el privilegio que se han ganado".

Tras la proyección de un emotivo montaje visual que rememoraba los momentos más espectaculares de Alemania 2006, Marcello Lippi se dirigió a los presentes. "Estos dos últimos años, me he tomado un descanso de mi trabajo como entrenador y he podido ver las imágenes de nuestro triunfo en Alemania cientos de veces. Siempre me emocionan", explicó.

"Nuestra esperanza no es tanto ganar otra vez la Copa Mundial como crear las condiciones que nos permitan revivir las mismas emociones, porque sólo entonces seremos de nuevo capaces de sentirnos plenamente satisfechos. Este escudo debe servirnos como guía e incentivo para hacerlo bien, pero no debemos quedarnos parados admirándolo", añadió.

Cannavaro comentó: "La experiencia de Alemania nos ha cambiado a todos. Creímos en un sueño y lo hicimos realidad. Recuerdo el primer día, cuando el entrenador nos dijo que teníamos que soñar con enfrentarnos a Brasil en la final. Sólo se equivocó en el nombre del rival, el resto salió tal y como lo habíamos imaginado".

Antes de clausurar la ceremonia, Joseph Blatter presentó la nueva camiseta de Italia, con el escudo en el centro. La FIGC, por su parte, regaló al Presidente de la FIFA una camiseta honoraria, con el dorsal número 9, mientras que Gianni Petrucci, Presidente del CONI, recibió otra con el número 10. Finalmente, la FIFA entregó a la Asociación Italiana de Fútbol un emblema con una reproducción ampliada del Escudo del Campeón Mundial de la FIFA.

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