Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006™

9 junio - 9 julio

Copa Mundial de la FIFA 2006™

Para Alemania es la hora de la verdad

Por fin han llegado adonde querían estar. El técnico Jürgen Klinsmann y sus seleccionados llevan dos años hablando del momento de la verdad, que llegaría el día en el que, en la Copa Mundial de la FIFA 2006, se enfrentaran a un rival de los grandes. Siempre se dijo que los encuentros previos servirían para preparar a la selección para ese gran día.

La tarde del viernes, el mundo del fútbol estará pendiente de lo que acontezca en un Olympiastadion de Berlín lleno hasta la bandera, con las localidades agotadas, cuando la bicampeona Argentina se mida a la tricampeona Alemania en cuartos de final. Por fin, Alemania develará al mundo si vuelve a formar parte de la elite del fútbol mundial.

Sin lugar a dudas, se trata de un duelo entre auténticos gigantes, el choque de los dos equipos que más han convencido en esta fase final, una batalla campal entre la gran favorita y la anfitriona. El mundo entero asistirá a una pulseada entre el director del juego argentino, Juan Román Riquelme, y su homólogo alemán, Michael Ballack; al duelo que entablarán el goleador argentino Hernán Crespo y el delantero del Werder Bremen, Miroslav Klose. Pronto acabarán las especulaciones: en la capital alemana se decidirá quién es el mejor.

Klose y Tévez en plena batalla dialéctica

"Argentina era la gran favorita antes del torneo. Ahora ha tenido la mala suerte de encontrarse con nosotros", señala Klose, que lleva cuatro goles anotados en esta Copa Mundial de la FIFA 2006. El argentino Carlos Tévez no ha querido ser menos: "No tengo ningún miedo. Alemania tendrá que demostrar de lo que es capaz". Casi recuerdan a dos boxeadores ante un combate por el título mundial, y no son pocos los que ven una final anticipada en este duelo entre los Albicelestes y los anfitriones.

"Estamos rebosantes de energía y optimismo. No tenemos miedo a nada, y ni siquiera no planteamos qué pasará si perdemos", comenta Klinsmann y añade: "Tenemos que jugar a tope y estamos dispuestos a hacerlo. Hemos mejorado la calidad de nuestro juego y ahora nos toca demostrar de lo que somos capaces". El seleccionador está convencido de que, ante la Albiceleste, conseguirá la primera victoria alemana contra un adversario de peso desde el 7 de octubre de 2000, día en el que la selección germana se impuso a Inglaterra por 0-1 en un partido de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA 2002 celebrado en el Estadio de Wembley. "Queremos ofrecer un gran combate y un partido sensacional contra Argentina".

¿Habrá llegado el gran momento de Ballack?

Las miradas estarán fijas una vez más en Klose y en su compañero en el ataque Lukas Podolski. Ambos delanteros han anotado siete de los diez goles que ha conseguido Alemania en este torneo. No obstante, al director del juego alemán, Michael Ballack, le corresponderá un papel fundamental. Su poderío en los remates de cabeza y su talento indiscutible para marcar los goles más importantes serán dos armas primordiales para los anfitriones. Sin duda, en esta ocasión, Alemania tendrá muchas más dificultades para encontrar la puerta rival que hasta ahora. "Estamos relajados y tenemos fe en nuestras posibilidades. El cuerpo nos pide que juguemos otros tres partidos", dice Ballack, para quien este choque se puede convertir en su gran oportunidad de demostrarle al mundo entero, de una vez por todas, su poderío.

A Klinsmann no le falta ningún jugador. Todos están en perfecto estado de forma y por eso podrá apostar por la misma formación que jugó contra Suecia. Un dato importante: en el partido del empate a 2-2 entre Alemania y Argentina en la Copa FIFA Confederaciones 2005, cuando estos dos equipos se enfrentaron por última vez, no jugaron ni el capitán Ballack, ni Klose, Podolski o Metzelder. Su participación en este partido no garantiza que ahora la selección anfitriona vaya a jugar mejor, pero sí le infunde esperanzas. "Toda Alemania nos apoya, y el equipo refleja ese aliento de afición. Por eso, esta vez no basta con que hagamos un buen partido", insiste Ballack.

El fútbol alemán no se ha sentido tan fuerte en mucho tiempo. Además, han pasado muchos años desde la última vez que Alemania se enfrentó a Argentina en condiciones de igual a igual. "Vamos a imponer nuestro fútbol", explica el mediocampista Torsten Frings. El optimismo reina en la concentración alemana. Después de todo, ¿quién no recuerda la final de la Copa Mundial de la FIFA 1990? En aquella ocasión, el resultado fue de 1-0 para Alemania.