Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™

Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™

12 junio - 13 julio

Copa Mundial de la FIFA 2014™

Razones de la clasificación argentina

A dos jornadas del final de las eliminatorias en Sudamérica, Argentina ya confirmó su plaza en la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™. Y lo hizo sin dudar, con la autoridad que demuestra el golear a Paraguay en una Asunción que, históricamente, no le había sido fácil en competencias preliminares anteriores. Así, cumplió con aquellos pronósticos que, ante la ausencia de Brasil, la ponían como “una fija” para sortear con éxito el torneo clasificatorio.

A continuación, FIFA.com analiza cuatro de las razones que le permitieron a la Albiceleste cumplir con su objetivo de estar por 16a oportunidad en una justa mundialista.

La mano de SabellaA los 58 años, Alejandro Sabella supo volcar en la selección toda su experiencia previa como jugador, pero también la de aquellos cuatro años que pasó como ayudante de campo de Daniel Passarella en la albiceleste, en un proceso que terminó su clasificación para Francia 1998.

El entrenador asumió el cargo en agosto de 2011 en reemplazo de Sergio Batista, un mes después de la traumatíca eliminación argentina en su propia Copa América a manos de Uruguay en cuartos de final, día que el equipo se despidió silbado.

Dueño de un bajo perfil, Sabella aquietó las aguas pero, de cara a las eliminatorias, no le tembló el pulso a la hora de buscar variantes en algunos puestos específicos, sobre todo en la última línea. Luego se preocupó por solidificar el grupo a partir de convocatorias estables, manteniéndose siempre al margen de cualquier polémica. Además, supo rodear de sus mejores intérpretes a Lionel Messi, quien así alcanzó con la Albiceleste el mismo nivel que exhibe en el Barcelona, algo que se le reclamaba en los ciclos anteriores.

Los números también lo avalan: con el 69% de los puntos obtenidos hasta el momento en el clasificatorio, el entrenador supera la media que tenía Argentina antes de iniciar la competencia preliminar (66%).

El liderazgo de MessiDesignado por Sabella antes del comienzo de las eliminatorias, la capitanía le cayó como anillo al dedo a Messi, quien casi al mismo tiempo se hizo cargo de la selección también en lo futbolístico. “Yo creo que le hizo bien. Además del peso que ya tenía en el grupo, ahora es aún mayor”, decía en julio de el seleccionador, al tiempo que mostraba su admiración al pedir que se inventara un adjetivo nuevo sólo para él.

Fiel a su estilo, sin palabras grandilocuentes ni gestos ampulosos, La Pulga asumió el liderazgo como mejor sabe: marcando la diferencia dentro del campo de juego. Con participaciones brillantes tanto en lo colectivo como en lo individual, el astro argentino también logró esa conexión que soñaba con el público de su país, retroalimentando así su figura dentro de un plantel que lo respeta y cuida.

Hay un dato que no pasa desapercibido: bajo la conducción de Sabella, Messi promedia casi un gol por partido en la selección (20 en 22). De hecho, luego de sus dos conquistas ante Paraguay, comparte el liderazgo de la tabla de artilleros con el uruguayo Luis Suárez (10 dianas). Nada mal para alguien que no había visto puerta en el último Mundial ni en la última Copa América...

Coprotagonistas de lujoEs cierto que los reflectores casi siempre apuntan a Messi, pero sería sumamente injusto no destacar al coro de estrellas que lo rodean en ofensiva: Ángel Di María, Sergio Agüero y Gonzalo Higuaín conforman junto a La Pulga en la actualidad una de los ataques más temibles del fútbol mundial. De hecho, este cuarteto estelar totaliza nada más y nada menos que el 90% de los goles que marcó la selección argentina hasta ahora en las eliminatorias (27 de 30).

Del mismo modo, no se debe soslayar el papel que, en el mediocampo, cumplen Javier Mascherano y Fernando Gago, dos que llevan un tiempo jugando juntos en la selección y que parecen haberse ganado el puesto en la consideración del entrenador. Al quite que aporta el primero se le suma ese primer toque limpio y preciso del segundo, aportando así al equipo una buena parte del equilibrio que necesita al tener semejante poder de fuego arriba.

La defensa parece, por ahora, el lugar que más ajustes necesita, pero suena razonable en un equipo que ataca tanto y que busca recambio a apellidos de peso como los de Walter Samuel, Gabriel Heinze, Nicolás Burdisso o Martín Demichelis. 

Aquella victoria en BarranquillaLo dijo el mismo Sabella tras lograr la clasificación en Asunción: “El momento clave de la eliminatoria fue la victoria ante Colombia en Barranquilla, porque veníamos de perder en Venezuela y empatar con Bolivia. Además, se pusieron en ventaja y hacía muchísimo calor, pero sacamos el resultado adelante y terminó siendo un espaldarazo importante”.

Argentina no estaba en crisis, es cierto, pero a aquella primer derrota histórica con la Vinotinto por la segunda fecha le siguió un impensado 1-1 con los bolivianos en Buenos Aires, por lo que llegaba cuanto menos presionado a Colombia, de donde salió victoriosa por 2-1.

Ese día jugó un papel preponderante Sergio Agüero, quien no sólo anotó el segundo gol a siete minutos del final, sino que además terminó de convencer al seleccionador sobre su rol: era la pieza faltante en el engranaje ofensivo. El Kun se convirtió así en el ladero ideal de su amigo Messi, repitiendo la fórmula que se había mostrado prometedora en la selección sub-20 de Argentina que ganó la Copa Mundial de la categoría en Países Bajos 2005.

Es digno de resaltar que aquella caída en Venezuela, la única hasta el momento, se produjo cuando el ciclo-Sabella *daba sus primeros pasos. Luego hizo *pata ancha en todos lados, ya que además de ganar plazas difíciles como Santiago de Chile y Asunción, no perdió ni en Quito ni en La Paz, cuatro ciudades en las que padeció derrotas camino a Sudáfrica 2010.

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