Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™

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12 junio - 13 julio

Copa Mundial de la FIFA 2014™

Salpingidis, de profesión héroe

Greece's Dimitris Salpingidis celebrates after scoring
© AFP

Anotar 13 goles en 71 partidos con la selección en un periodo de ocho años es un balance bastante honorable para un delantero, aunque tampoco supone precisamente un récord. Si nos fijamos tan solo en las estadísticas, Dimitrios Salpingidis, con 32 años recién cumplidos, no dejará una huella indeleble en la historia del combinado griego. Sin embargo, cualquier hincha heleno utilizará siempre el mismo término para referirse a él: un héroe.

Porque casi cada gol que Salpingidis marca con la camiseta de su país tiene una importancia capital, incluso histórica. Así fue en noviembre de 2009, en el encuentro de vuelta de la eliminatoria de repesca de la Copa Mundial de la FIFA 2010™. Después del 0-0 registrado en casa ante Ucrania en la ida, firmó el único tanto del segundo choque, que sirvió para situar a los suyos en Sudáfrica. “Fue uno de los momentos más felices de mi vida”, admite en declaraciones a FIFA.com el ariete, de nuevo inmerso en una repesca, esta vez la de Brasil 2014, contra Rumania. “No solo por el gol en sí, sino por las ganas que teníamos de participar en ese torneo... Y fue un gol que todo el país celebró de corazón”.

Esa diana dio a Grecia su segunda participación en la cita mundialista, después de la de 1994. El viaje a Estados Unidos se había saldado con tres derrotas y ni un solo gol a favor. Pero eso forma parte del pasado, antes de que Salpingidis debutase como titular en el plano internacional. Tras ser suplente en el estreno (y la derrota) de Grecia en Sudáfrica 2010, contra la República de Corea, fue incluido en el once inicial en Bloemfontein, ante Nigeria.

Los griegos no tardaron en verse con un 1-0 en contra, pero al filo del descanso Salpingidis inscribió el primer gol de su país en la historia del torneo. “Habíamos ido a Sudáfrica con grandes ambiciones, y queríamos demostrar que Grecia merecía estar entre las mejores naciones del mundo”, cuenta el autor de aquel gol histórico, como histórica fue la victoria por 2-1, primera del fútbol griego en el certamen. “Aunque ganamos la Eurocopa de 2004, en el Mundial no habíamos respondido. Fue un gol que significó muchas cosas para mí y para el equipo”.

Tres recuerdos
Grecia perdió ante Argentina en su último partido de la liguilla, y tuvo que decir adiós a Sudáfrica, pero el nombre de Salpingidis entraría en el libro de oro del fútbol griego. Y escribió un segundo capítulo dos años más tarde, en la Eurocopa 2012, al materializar el empate ante Polonia en Varsovia, que supuso el 1-1 definitivo y le valió convertirse en el primer griego que marcaba en ambos torneos, el europeo y el mundial. Una prueba de la importancia del delantero del PAOK de Salónica es que en las 13 ocasiones en que perforó la meta contraria con la selección, Grecia únicamente perdió una vez, en cuartos de final de la Eurocopa 2012, contra Alemania. “Nunca he pensado en ese aspecto histórico, y siendo sincero nunca pienso en esas cosas cuando juego”, confiesa modestamente, antes de explicar cuál es su única motivación: “Quiero marcar, todo el tiempo, todos los días, ¡en cada partido y en cada entrenamiento! Y si no puedo, quiero hacer todo lo posible para ayudar a mi equipo de cualquier manera”.

¿Y si le pedimos que destaque tres momentos de su ilustre carrera internacional? “Primero, la clasificación contra Ucrania. Segundo, el gol contra Nigeria, y tercero... ¡Ojalá sea la clasificación contra Rumania!”, anuncia. La buena noticia es que después de la victoria por 3-1 obtenida en El Pireo este 15 de noviembre, el Piratiko (“barco pirata”) griego está a punto de largar amarras rumbo a Brasil. Mediado el primer tiempo, el marcador señalaba un 1-1, tras el empate de los rumanos, a quienes favorecía ese resultado. No hace falta decir quién volvió a enfundarse el traje de héroe para poner el 2-1 y devolver el impulso a los locales…

Ahora, con dos goles de ventaja, Grecia se halla en una buena situación para acompañar a Bosnia-Herzegovina, ya clasificada tras adjudicarse el grupo de la competición preliminar. “Nos esforzamos al máximo en la liguilla, fuimos segundos, aunque no por puntos, sino por diferencia de goles”, recuerda el ex del Panathinaikos. “Volvimos a demostrar que desde hace unos años Grecia es un equipo difícil de vencer, que tiene hambre de triunfos y que se emplea a fondo”.

Nacido para luchar
Salpingidis simboliza mejor que nadie ese estado de ánimo. Luchar ya era su destino incluso antes de comenzar la carrera de futbolista. “Tendría unos nueve o diez años cuando supe que quería ser futbolista. Hasta ese momento, ¡mi sueño era ser luchador!”, dice sonriendo el jugador, campeón de la liga griega de 2010, una temporada en la que también conquistó la copa con el Panathinaikos.

Lo cierto es que el entorno en el que creció el joven Dimitrios apenas le dejó elección en cuanto a su trayectoria. “Soy de Salónica, y de una parte de la ciudad en la que ser hincha del PAOK se da por supuesto”, cuenta el actual capitán de los Aspromavroi. “Empecé a jugar en el club en los años 90, y me siento muy bien en él. Allí están toda mi familia y mis amigos de la infancia, y juego en un equipo que tiene grandes ambiciones. El PAOK forma parte de ese reducido círculo de clubes con los hinchas más apasionados de Europa. Todo el norte de Grecia vive únicamente por el equipo”.

Y, en ese aspecto, la vida sonríe a esta región del país desde el inicio de la temporada 2013/14, puesto que el PAOK es actualmente segundo de la Superliga, por detrás del Olympiacos, aunque a mucha distancia del Panathinaikos y, sobre todo, de su gran rival de la ciudad, el Aris, atascado en la zona de descenso. Salpingidis está encantado. En 2008 y 2009 fue elegido mejor futbolista griego del año, y se proclamó máximo realizador de la liga en 2006, aunque nunca ha jugado fuera de Grecia. “Nunca he tenido como objetivo personal jugar en el extranjero. Lo hubiera hecho encantado, aunque en un grande de Europa, no simplemente por irme”, justifica el extremo derecho, que estuvo mucho tiempo en el punto de mira de clubes de la Premier League, especialmente. “Así que no lamento nada. Mis objetivos son los mismos que los de mi club y mi selección: aspiro sencillamente a jugar de nuevo en el Mundial y a ganar un título con el PAOK”.

Emprender una aventura, luchar por lo que se desea y alcanzar la gloria: ese es el destino de un héroe…

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