Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™

Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™

12 junio - 13 julio

Copa Mundial de la FIFA 2014™

Shilton: “No culpo a Maradona”

Argentina's Diego Maradona scores 1st goal with his Hand of God, past England goalkeeper Peter Shilton
© Getty Images

*Peter Shilton, para muchos el mejor portero en la historia de la selección de Inglaterra, pasa por ser uno de los jugadores más grandes que se ha enfundado la camiseta de los *Three Lions, debido a la estelar carrera de la que gozó entre los tres palos.

No solamente posee el récord de internacionalidades con su país, con un total de 125 partidos a lo largo de 19 años, sino que también compitió en tres Copas Mundiales de la FIFA seguidas (alcanzando las semifinales en Italia 1990; el mejor puesto histórico de Inglaterra fuera de casa) y ganó dos Copas de Europa consecutivas con el Nottingham Forest de camino a acumular más de 1.000 partidos en el fútbol de clubes.

Aunque sus distinciones son abundantes, su nombre sigue asociándose indisolublemente a un encuentro de infame recuerdo para Inglaterra, el disputado contra Argentina en México 1986, que incluyó el gol de la *Mano de Dios *marcado por Maradona. Shilton hizo un hueco en su agenda para conversar con FIFA.com y hablar sobre su periodo con Inglaterra en el Mundial, su relación con aquel momento emblemático en la historia del fútbol y los porteros a los que tiene echado el ojo en Brasil.

FIFA.com: Su primera presencia en un Mundial fue en España 1982. *¿Qué recuerdos guarda de aquel campeonato? 
*Peter Shilton: Tuve un buen Mundial, ya que solamente encajamos un gol en 5 partidos y, con un formato de liguilla, nos marchamos a casa invictos. De una forma curiosa, fue bastante decepcionante y un tanto extraño, ya que no habíamos perdido ningún partido. Luego, por supuesto, la campaña de México 1986 se vio frustrada por la situación de la “Mano de Dios”, e Italia’90 fue donde nos faltó un poco de suerte en la tanda de penales. En líneas generales, considero que mi trayectoria mundialista fue bastante buena. Fabian Barthez ostenta el récord de encuentros jugados con menos goles concedidos, pero probablemente yo tendría el récord si no fuese por Diego Armando Maradona. En realidad, la mayor decepción de mi carrera fue no lograr la clasificación en 1973. No clasificarme para el Mundial y tener que esperar ocho años en ese momento de mi carrera fue un tremendo varapalo.

Volviendo a ese encuentro contra Argentina en 1986 y a la “Mano de Dios”, ¿es capaz todavía de dibujar en su mente cómo se produjo el gol; o el hecho de ver reiteradamente las imágenes por televisión estos 28 últimos años ha supuesto que el recuerdo esté un tanto borroso?
No, no. Pienso que Maradona simplemente se la jugó; sabía que no llegaba al balón. En una situación así, todo el mundo se queda mirando a los árbitros para que tomen la decisión correcta, que es simplemente un libre indirecto, y Argentina no pierde nada porque vuelve a tener a todos sus hombres detrás del balón. Es una de esas situaciones en la que simplemente rezas que te concedan libre indirecto, sigas jugando y el resultado se mantenga en 0-0. Era el gol más importante del encuentro, el primer tanto, porque hasta entonces el partido estaba muy reñido.

¿Y en ningún momento hubo ninguna duda?
Efectivamente [no la hubo]; yo simplemente iba a despejar el balón –no podía sacarlo del todo limpiamente de puños–, pues Maradona estaba mejor para llegar al balón: venía en carrera y yo tenía que partir de una posición en la que estaba parado. Creo que el hecho de que no lo cabecease y lo metiese con la mano habla a las claras de que sabía que yo llegaba al balón y simplemente se la jugó, como hace cualquier delantero. Creo que la selección de Inglaterra y el país en su conjunto fueron estafados en ese momento.

Desde entonces, el incidente se convirtió un poco en un culebrón interminable entre usted y Maradona…
Simplemente pienso que ha dejado un mal sabor de boca, por la forma en la que manejó el asunto después del encuentro. Creo que, después del partido, uno debería decir simplemente “lo siento, me salí realmente con la mía sin que me pillaran, y el árbitro y el linier deberían haberlo visto”. Ese es el tema; Maradona nunca lo hizo. No fue hasta hace poco que admitió realmente haberlo metido con la mano. Son cosas que pasan; el árbitro falla y el asistente falla. No culpo a Maradona por hacerlo, porque Gary Lineker, que es uno de los jugadores más deportivos del mundo, dijo que él lo habría metido con la mano; es simplemente una de esas cosas que hacen los delanteros. Lo que sí me parece que deja un regusto amargo es su reacción después del encuentro.

*¿Qué sintió al ver cómo se fraguaba el segundo gol? Porque cuando vio a Maradona recibir el balón en su propio campo, seguro que no estaba especialmente preocupado… *
Creo que, mentalmente, nuestro equipo estaba sufriendo un verdadero bajón. Nos habíamos dado cuenta de que íbamos perdiendo 1-0 tras habernos hecho trampa con un gol que debería haber sido anulado. Pienso que mentalmente estábamos un poco hundidos, y sí que pienso que esa circunstancia afectó negativamente en el segundo gol. Aunque es cierto que Maradona arrancó corriendo desde la línea de mediocampo, en realidad ni siquiera debería haberle llegado el balón. Si no recuerdo mal, a Glenn Hoddle, uno de nuestros jugadores, le entró en falta un argentino por la cintura antes de caerle el balón a Maradona. Creo que, después de ese momento, en realidad no superó a demasiada gente. Se deshizo en la frontal del área de Terry Fenwick, que tenía una amarilla, pero eso sí, su definición al final fue pura calidad, la que cabe esperar de un jugador de talla mundial.

Cuatro años después, en Italia, ¿estuvo todo el equipo impulsado por el deseo de sacarse la espina de ese partido?
Sí, sin duda. Iba a ser mi última oportunidad en un Mundial. Uno sueña con ganar un Mundial, y quiere hacer todo lo que pueda para conseguirlo. Creo que, simplemente, uno se acuerda de ciertas cosas. Hubo un encuentro contra Egipto en el que ellos gozaron de una gran ocasión con 0-0, y deberían haber marcado. Y uno piensa que, si hubiese entrado, nos habríamos marchado para casa. Son los pequeños golpes de suerte que obtienes a veces, y sí que los tuvimos contra Camerún. A partir de ahí, piensas que la suerte está contigo, pero por desgracia, volvió a volverse en nuestra contra frente a los alemanes.

Los tres encuentros de la segunda fase fueron a la prórroga. ¿Cree que eso estaba empezando a pasar factura al equipo en la semifinal contra Alemania?
No. Creo que los alemanes, por vez primera en todas las veces que me había enfrentado a ellos, estaban contra las cuerdas en el segundo tiempo de la prórroga, y se conformaban con llegar a los penales. Creo que el dominio era claramente nuestro. Está demostrado que son los mejores del mundo lanzando penas máximas; tienen la mentalidad y la actitud ideales para ello. Solamente encaré cuatro lanzamientos, pero todos los pegaron como un misil ajustado a uno de los postes y, ante algo así, simplemente esperas tener un poco de suerte. Después, Stuart Pearce disparó casi directamente al cuerpo de [Bodo] Illgner, y Chris Waddle lo envió por encima del larguero.

Si le hubieran dado la oportunidad, ¿habría cambiado sus dos Copas de Europa por un Mundial?
¡Sin lugar a dudas! Después de haber ganado el Mundial por última vez en 1966 y en casa –lo cual sí que considero que fue una ventaja, pero aun así se ganó–, haber logrado ganarlo fuera de Inglaterra habría sido lo máximo. Sencillamente, no pudo ser. Uno da el máximo y hace todo lo que puede; pero Mundial sólo hay uno y es cada cuatro años, así que no es precisamente el trofeo más fácil de ganar.

¿Hay algún portero en concreto al que esté deseando ver en este Mundial?
Siempre he sido un gran seguidor de [Gianluigi] Buffon, ¡pero espero que no juegue bien en el primer partido! [Inglaterra-Italia]. Creo que el Mundial es el mejor momento para juzgar a los guardametas. Cuando vi al chileno Claudio Bravo [que se enfrentó a Inglaterra en Wembley en 2013], parecía un jugador de campo internacional cuando le pasaban el balón atrás: daba pases milimétricos de 30 ó 35 metros a sus compañeros en la medular. Me gustaría ver si tendrá la confianza suficiente para hacer eso también en un Mundial...

Peter Shilton apadrina a dos asociaciones benéficas, Rainbows y Disability Sport.

Explora este tema

Notas recomendadas

Argentina's Diego Maradona moves past English defender Terry Butcher on his way to scoring his outstanding individual second goal

Copa Mundial de la FIFA 1986™

La magia de Maradona tumba a Inglaterra

25 abr. 2007