Australia y Países Bajos disputaron uno de los partidos clásicos de Brasil 2014, con _los Socceroos_ empatando dos veces antes de que los finalistas de la Copa Mundial de la FIFA de 2010 se impusieran por 3-2. El australiano Tim Cahill anotó uno de los goles más espectaculares de todos los tiempos en la Copa Mundial, pero fue _la Oranje_ quien ganó gracias al tanto final de Memphis Depay.